jueves, 1 de octubre de 2009

Un viaje donde solo retorno mi cuerpo


Llegar a un espacio de ciudad pensando que no lo es, contradice la predisposición de un viajero pretencioso como yo.
Nadie creería si les digo que mi cuerpo se separo de mi alma .Bahía de todos los Santos no se responsabiliza de mi perdida y tampoco tengo el dinero suficiente para lograr que me la envíen por correo si la encuentran.
El caso es que intento apelar a la memoria y no logro recordar donde y cuando es que mi alma se desprendió de mi.Si fue en Maragoyipe, en casa de Iraides, madre de una reconocida maestra; si fue en la casa de Edivandete mientras comía un Caju tan naranja como el atardecer de la Bahia; o quizás en el paraíso de arena y piedras donde descubrí el Silencio de Camila.
No puedo acusar a nadie porque yo me deje llevar por todo lo dulce y placentero y les confieso que no es el dulce del azúcar ni del chocolate, sino el dulce aroma de los cuerpo untados en aceite de menta y romero o de crema de pitanga.
¿Como es que no empalaga ese dulce?
¿Como es que ese dulce no hace daño a la salud de un goloso?
¿Como es que ese dulce me hace ver e imaginar una piel oscura y cobriza debajo de una ropa blanca?
Hay veces pienso como todo se reduce a las sensaciones de mi exótica pecepcion, pero por otro lado agradezco a la vida tener semejante Karma, creo que no podría vivir sin tener como alimento predilecto la percepción .Nunca me engaña, siempre creo que es poco cuando esta cerca o encima de mis ojos, pero cuando en silencio se retira solo deseo estar nuevamente inmerso en ese mundo.
La casa de Mammara, madre de Camila, realizó un rito familiar donde la comida tapo mi boca de palabras y la cubrió de un Carurú que jamás olvidare, no solo por su sabor, sino porque fue cocinado por manos antiguas…por unas nanas que me recordaron a dos grandes mujeres de mi familia que supieron ser mi madre y mi abuela Sara.
Bahía te brinda una Naná vieja y con arrugas, que te cuidan, protegen y alimentan y que no dejan que tu plato quede vacío de comida mágica y sanadora.
Comparto todo lo que puedo, pero hay veces no es suficiente para algunos; a tal punto que alguien me pregunto:
-Javier porque no le sacas fotos a los colores -y yo le respondí-
Porque esos, solo a mi me pertenecen.

miércoles, 26 de marzo de 2008

Descubriendo paraísos




Cuando predispuse el cuerpo y la mente para viajar fuera de mi rutina visual y energética-corporal sentí un temor a perder la estabilidad que había adquirido.Pero es cierto que ese mismo temor genero un equilibrio en el descubrimiento de nuevas sensaciones.
En el Nordeste de Brasil abunda el calor, la ricas frutas, los peces de colores, los ensueños del amanecer y los recuerdos para el atardecer.Arena profunda que no deja avanzar.El agua esta vez no fue solo distencion, sino un elemento detonante en la percepción de la realidad, asi es que, para transitar la experiencia del agua tuve que dejar de respirar, elevarme de la tierra y controlar el fuego que me domina.
El mundo subacuatico nos brinda un silencio tan profundo como distante, pero si me detengo en la respiración que mi cuerpo necesitaba solo recuerdo ensordecimiento de un momento suspendido….El exotismo de los paraísos terrenales son ideales para apreciarlos con todos los sentido, los cuales nutrirán aquellos paraísos que nuestra imaginación contiene a lo largo de nuestra vida

sábado, 17 de noviembre de 2007

jueves, 23 de agosto de 2007

"Cuerpo y Alma"

Soy conciente que mi alma es la que dirige mi cuerpo, la cual lo deposita en los sitios que ella desea…por afinidad o por rechazo pero no por azar…hoy estoy en un sitio que no puedo revelar porque todavía se encuentra en la nebulosa de la incertidumbre….la cual nunca cederá ante la presión de mi exigencia.
“El color de mi alma” no es una teoría ni una propuesta a seguir, solo es un modo que tengo de ver los dos estados de mi ser: el de la acción y la intuiciones.El cuerpo se dedicara a construir mediante la acción todo lo que mi alma requiera a través de la intuición; aunque no son los únicos concepto que encierra la dicotomía cuerpo-alma, en mí caso son los mas valiosos.
Cuando vi “Vahine no te miti” de Paúl Gauguin sentí un impacto visual que identifico la imagen plástica que buscaba.Es un hecho….la intuición me lo brindo y mi cuerpo accionó.
Por eso creo que si dirigimos el pensamiento hacia un sitio profundo de nuestro ser, podemos ver el color de nuestra alma…. el color de mi alma?...... amarilla....el suyo cual es?